Presentación

En un contexto en el que eran denunciadas graves violaciones de los derechos humanos ante la comunidad internacional, y transcurridos 20 años de una guerra que se mantendría otros 16, en 1983 llegaron a Guatemala las tres primeras personas voluntarias de las Brigadas Internacionales de Paz (PBI, por sus siglas en inglés). La organización aprovechaba así una coyuntura que el general del ejército José Efraín RíosMontt –jefe de Estado de facto (1982-83)– calificó de “apertura democrática” en aquel momento. Nadie imaginaba entonces en PBI que 30 años después, en 2013, la presencia de Brigadas de Paz se mantendría en el país, en un contexto caracterizado en gran medida por la investigación y el juicio contra ese mismo militar y otros miembros del Alto Mando del ejército, acusados de genocidio y crímenes contra la Humanidad.

De hecho, con el cierre en 1999 del Proyecto Centroamericano, concluye el primer período de trabajo de PBI en el país, evaluando que a raíz de los Acuerdos de Paz firmados en diciembre de 1996 se establecería “una Paz firme y duradera, basada en un Estado Democrático y de Derecho, defensor de los derechos humanos y del bien general de toda la población”. Durante los años posteriores, sin embargo, aún con avances en cuanto a algunos compromisos pactados, la defensa de los derechos humanos y la demanda de su respeto y cumplimiento –particularmente, la reivindicación de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales– continuaron siendo actividades de riesgo para la vida e integridad de quienes protagonizan esta labor.

PBI regresó en 2002, en respuesta al incremento de las solicitudes de acompañamiento internacional por parte de organizaciones sociales guatemaltecas y de sus miembros que denunciaban amenazas y agresiones en su contra debido a su labor y activismo en pro de los derechos humanos. Al año siguiente, PBI restableció su presencia en el país y puso en marcha un nuevo proyecto de acompañamiento internacional a defensores y defensoras de derechos humanos. En la actualidad continúa desarrollando este proyecto.

La exposición fotográfica, ofrece una muestra de imágenes que ilustra esta trayectoria y, en paralelo, visibiliza procesos y actores sociales clave en la reivindicación y defensa de los derechos humanos y la lucha contra la impunidad en Guatemala, en los últimos 30 años. El retrato de hechos y momentos significativos en la experiencia de acompañamiento de PBI, invita a reflexionar sobre la situación de los derechos humanos en el país, y la de quienes los defienden o resisten frente a su incumplimiento o violación en diversos contextos y momentos concretos. Ello contribuye, al mismo tiempo, a presentar en ese marco el papel del acompañamiento internacional y, en particular, la labor de PBI y de los voluntarios y voluntarias que simbolizan la mirada atenta de la comunidad internacional sobre el respeto y cumplimiento de los derechos humanos.

Si algo ha experimentado y aprendido PBI en este camino, es que la defensa y protección de tales derechos, además de espacios seguros de actuación para las personas que llevan a cabo dicha labor en Guatemala, requiere también de una comunidad internacional atenta, interesada, comprometida con los derechos internacionalmente consensuados, que se moviliza y actúa en pro de su salvaguarda y efectividad cuando están en peligro o son violados, o cuando las personas u organizaciones que los defienden resultan por ello atacadas o violentadas.

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La presente exposición ha sido elaborada con la asistencia de la Unión Europea. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de Brigadas Internacionales de Paz y en ningún caso debe considerarse que refleja los puntos de vista de la Unión Europea.